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El pequeño dictador - Parte 3

En su cabeza de prepotente, se creía más listo que nosotras y lo que no sabía es que yo no era estúpida. Llevo viviendo en la misma casa 5 años, sé cada rincón y cada cosa como la palma de mi mano. Si algo no encaja, es porque alguien ha tocado algo que no debe. Pero él quería salirse con la suya a toda costa y yo no se lo iba a permitir.

Este ser cocinaba todos los días y a cada hora, no sé cómo no se cansaba. Yo también estoy en una etapa de mi vida en que me estoy cuidando y estoy cocinando más conscientemente. Pero suelo hacer tuppers para 3 días y dejar todo más o menos organizado para no tirarme mis horas libres atrapada entre fogones. Él no, fuegos encendidos para el desayuno y más a la hora de comer. Dos, tres fuegos a la vez, el horno... Y además solía dejar los fuegos encendidos porque decía que así cogía más potencia (como la secadora, claro). Dejaba la sartén calentándose y a los 10 minutos volvía para poner un salmón o una carne por 4 minutos. Decía que era la única forma de cocinar bien... Decía ser chef...

Lo que para otra persona es imposible porque no da tiempo, para él sí lo era porque no hacía nada más. Trabajaba, iba al gimnasio algunas mañanas, "estudiaba" y cocinaba. No hacía nada más porque, ¡oh sorpresa!, no tenía amigos. De todo el tiempo que estuvo viviendo en casa, jamás se fue de vacaciones ni de fin de semana. Desde el trabajo le obligaron a usar las vacaciones y se limitó a estar en casa. Tío, viaja solo, es maravilloso.

Era un personaje difícil que discutía constantemente con su familia y con los pocos amigos que le quedaban. Era de las personas que hablaba sentando cátedra y diciendo que su disciplina y lucha eran mejores que las tuyas y que tú nunca habías hecho suficiente. Eso me contó cuando le dijo a una amiga suya que se había quejado de no poder más. Él dijo que cuando se iba a quedar sin casa en Irlanda, hasta miró para comprarse una tienda de campaña y vivir en el bosque. Él, superviviente.

Rey, relájate, que tienes 46 años y ahí sigues compartiendo piso con más gente. Como todos, pero en tu caso peor porque encima eres una mierda de persona y te estás quedando solo.

...

Un día nos dijo que iba a traer a un chico a casa, que se conocían de Tinder y que pasaría la noche. Dijimos que ok, pero que se acordase de que en casa se escuchaba todo. Era la traducción a: no queremos escuchar a nadie fornicando, gracias. En teoría no era un problema, dejaban todo limpio. Pero sí que lo era cuando se tiraban en la cocina horas. La chica trans, que no le aguantaba, se esperaba hasta que acabasen ellos para no coincidir. La entiendo, yo también les evitaba. 

El problema era que este toyboy tenía un coche tuneado con el tubo de escape trucado. Escuchabas el coche a lo lejos y cuando aparcaba en casa vibraba todo, sin exagerar. Empezó a venir cada fin de semana, la mayoría de las veces se quedaba a dormir, pero otras se marchaba ya tarde. Lo quería matar cuando por fin estabas durmiendo y decidía arrancar el coche a las 12 de la noche. Otro acomplejadito como él. 

El pequeño dictador también le trataba con condescendencia, pero parece ser que este chico estaba emocionalmente débil y tenía dependencia, así que tal para cual. Yo no entendía cómo no hacían nada más que cenar y dormir. No iban a ningún sitio, como mucho a entrenar juntos. ¿Tenéis un coche disponible para recorrer Irlanda y no salís de esas 4 paredes? Cada vez que estamos libres, mi chico y yo aprovechamos para salir por ahí con el coche. No, ellos no, dos amargados.

Era el único momento en que hacía algo diferente a su rutina y al final acabó siendo también una rutina. Tener al amante metido en casa sin hacer nada más. Y mientras otros están deseando tener más horas en el día para poder hacer más cosas y salir fuera.

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