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La amiga desagradecida - Parte 5

Y llegó el mes del terror... No había tenido un mes más horrible en toda mi vida; fue un palo tras otro. No sé ni cómo sobreviví. Aún recuerdo pedir cita con mi psicóloga unos meses después y contarle todo para ver si lo había sabido llevar bien. Y me felicitó, me dijo que lo había hecho genial porque sin duda había sido una situación muy difícil. Cada vez que podías coger un poco de aire, te volvían a meter bajo el agua sin oxígeno.

Había mencionado antes al anormal irlandés sujeto n1, amigo de la amiga desagradecida. Se conocieron en escalada, creo que llovía a cantaros y él se ofreció a llevarle a casa, dándose la casualidad de que éramos vecinos. Ella en los primeros minutos le contó su vida y se quejó de todo, buena carta de presentación. Desde el primer momento ella lo metió a la friendzone, así que no sé si él tenía algo de interés en ella o no. 

Ella había querido jugar a la celestina diciendo que este sujeto pegaba conmigo y que a ver si salíamos todos juntos y nos conocíamos. Pero era muy difícil dado que ella no quería hacer planes conmigo, así que ese encuentro nunca pasó. Casualidades de la vida, sin conocernos en persona ni por foto, hicimos match en Tinder y empezamos a quedar. Él me reconoció y lo consideramos una anécdota graciosa. Durante casi 3 meses estuvimos quedando casi todas las semanas y como la mayoría de los "onvres", desapareció con el típico ghosting. A mí eso ya me pillaba escarmentada, así que ni le busqué ni le escribí más. Chao despojo.

Fue curioso cómo cuando supo que yo había tenido la primera cita y ella a la vez estaba teniendo su rollete con otro irlandés, se sintió en competencia. Ambas estábamos teniendo las primeras citas con irlandeses, pero yo no estaba en competición con nadie. Y para ella la pelea era ver quién experimentaba con uno antes. ¿Hola? Aquí rondando la treintena y viendo a ver si gano a mi "amiga" porque me he llevado a la cama primero a un irlandés... Madre mía, las cabezas. Es que además, cuando ella se había acostado con su lío, toda orgullosa me vino a restregar que ella lo había conseguido primero. Spoiler: no, lo mío había pasado antes, pero jamás se lo dije ni tuve intención de que lo supiera.

Con ella no compartí el proceso, supo que habíamos quedado un par de veces, pero no entré en más detalles porque en ese momento no quería que ella influenciase nada. Así que si la cosa seguía adelante, se lo diría, y si no, pues nada. No quería estar escuchando cosas que, a mi parecer, me tendría que contar él. Y cuando desapareció, no le dije nada tampoco. En ese momento ella estaba muy mal porque le había pasado algo similar con su lío y quise protegerla. Encima saber que tu amigo es un cerdo como todos los demás.

... 

(TW: A partir de aquí se habla de suicidio)

...

A los pocos días, llegando al trabajo, encuentro caras largas y compañeros que no tenían que estar trabajando en ese turno. Se notaba el ambiente raro, pero nadie decía nada. No sabía que ocurría hasta que una compañera por lo bajo me dijo que el exnovio de uno de nuestros compañeros se había quitado la vida. Fue horrible. 

Mi compañero había dejado a su ex después de haberlo intentado en numerosas ocasiones, se había mudado solo y estaba empezando de nuevo. Pero la expareja no lo aceptaba y le acosaba. Aun así, él intentó rehacer su vida lo mejor que pudo y cuando llegó su cumpleaños, invitó a varios compañeros de trabajo. Después de una noche de bares decidieron ir a la nueva casa a tomar la última. Sorpresa terrible fue cuando encontraron al ex allí, que se había colado diciendo a los compañeros de piso que era el novio y que le esperaba. Había decidido quitarse de en medio en la habitación del chico...

Tanto el compañero afectado como otros trabajadores que estuvieron presentes iban a estar ausentes por unos días. De modo que habría que doblar turnos, hacer horas extra y ayudar en lo que pudiese. Yo afortunada de no haber ido y de que al ex solo le conocía de un par de ocasiones. Igualmente, no había palabras para describir la situación.

...

La amiga desagradecida tenía como amigo a E, trabajaban en la misma tienda y dio la casualidad de que estuvo viviendo en nuestra casa tiempo atrás. Por lo tanto, la pareja también le conocía; esta ciudad es muy pequeña. E era un chico que estaba muy deprimido y ella quería ayudarle. Así que una tarde le invito a casa a cenar. Al llegar a casa del trabajo, los encontré cenando y saludé, pero algo en él me llamó la atención. Al día siguiente le dije que E estaba muy mal, que yo no le conocía como tal, pero lo que ella me había contado y de verle la cara, era más que evidente.

Yo había estado ahí, sé lo que es desear desaparecer, esa aura que desprendes, el dolor, la desesperanza. Por eso se lo dije a ella, que no quería ser alarmista pero que E necesitaba ayuda de inmediato. Y fue uno de los casos en los que odié tener razón.

Justo una semana después de que pasara lo del ex de mi compañero de trabajo. E decidió tomar la misma decisión. No de una forma tan horrible como el caso anterior, pero consideró que así dejaría de sufrir. Os podéis hacer una idea de cómo esto nos conmocionó a todos.

Ella, que ya estaba mal, con esto acabó destruida por completo. Al día siguiente terminó en urgencias con un ataque de ansiedad y yo al salir del trabajo fui a acompañarla. Estuve con ella, la cuidé y estuve en contacto con su madre. Por suerte, otros compañeros de su trabajo vinieron al rescate. Hice lo que pude, pero yo me comí los gritos, las malas formas y todo el desprecio. Con ellos no, con ellos era todo agradecimiento.

Seguí pendiente unos cuantos días más, pero ella estaba tan encerrada que no aceptaba nada. Incluso le tenía que decir a su madre si había comido o no. Estuve haciendolo lo mejor que pude, pero mi cajón de mierda tambien estaba a rebosar.

...

Mientras esto pasaba, la vida no se paraba. Dos suicidios con una semana de diferencia, trabajando horas infinitas en el trabajo, todo el ambiente negro en la oficina y en casa, teniendo a la "amiga" en la mierda y temiendo que ella fuera la siguiente... Es cierto, que por "suerte" no me había afectado directamente porque no eran amigos míos pero sí que es cierto que toda la situación me comía.

Sumado a que yo soy la madura, la responsable, la mamá, en la que se puede confiar... Pues tenía que estar al mando y no flaquear. Porque yo era fuerte. Pero humana también, que la gente no se acuerda de eso.

Y lo que muchos no sabían, solo mis amigos de verdad, es que mi abuela estaba muy malita. Unos 15 días después de todo eso, recibí las noticias de que la habían sedado y los dos días, nos dejó. 

Así que me cansé de estar cuidando de todo el mundo, ¿por qué quién me cuidaba a mí?

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