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La amiga desagradecida - Parte 5

Y llegó el mes del terror... No había tenido un mes más horrible en toda mi vida; fue un palo tras otro. No sé ni cómo sobreviví. Aún recuerdo pedir cita con mi psicóloga unos meses después y contarle todo para ver si lo había sabido llevar bien. Y me felicitó, me dijo que lo había hecho genial porque sin duda había sido una situación muy difícil. Cada vez que podías coger un poco de aire, te volvían a meter bajo el agua sin oxígeno. Había mencionado antes al anormal irlandés sujeto n1, amigo de la amiga desagradecida. Se conocieron en escalada, creo que llovía a cantaros y él se ofreció a llevarle a casa, dándose la casualidad de que éramos vecinos. Ella en los primeros minutos le contó su vida y se quejó de todo, buena carta de presentación. Desde el primer momento ella lo metió a la friendzone , así que no sé si él tenía algo de interés en ella o no.  Ella había querido jugar a la celestina diciendo que este sujeto pegaba conmigo y que a ver si salíamos todos juntos y nos conocí...

La amiga desagradecida - Parte 4

La amiga desagradecida era una persona voluble: estaba mal por días, pero un mañana se levantaba eufórica, hacía mil promesas y al día siguiente volvía al punto de partida. Era algo un poco chocante porque te había llorado una semana entera porque se sentía perdida y desmotivada, un día se había apuntado a algo y estaba en todo lo alto y cuando le preguntabas unos días después, ya no quería saber nada. Se apuntó a diferentes actividades, de todas empezaba llena de energía, se compraba todo y a los dos días había perdido interés. No era constante con nada. Se apuntó a escalada a pesar de estar a media hora en bicicleta desde casa, pero ella quería hacerlo. Aprovechó que el anomal irlandés sujeto n1 tenía coche e iba cuando iba él. Pero como cuando ella quería ir, él no iba, se enfadaba. Que manda narices que te enfades porque alguien use su coche a su antojo y no para llevarte a ti cuando te salga del ojete. Le dio por la arcilla para hornear, se compró todos los utensilios, hizo fi...

La amiga desagradecida - Parte 3

Hay algo que muchos deberían aprender: que uno esté mal no significa que se tenga el derecho de destruir a los demás. A estas alturas de la vida y siendo mayorcitos, no podemos seguir justificándonos en que hemos tenido una vida mala y por eso somos basura de personas. Tus mierdas, tus traumas, tus problemas. Ve a terapia, trabaja en ti, ve al médico... lo que sea necesario. Pero a mi no me vengas a joder porque yo si he hecho mis deberes y aunque vengo de una familia desestructurada, he pasado por relaciones de maltrato y bullying, no me he convertido en una zorra. No puedo cambiar mi pasado, ni las circunstancias pero puedo luchar por salir de la zona de mierda y romper el circulo tóxico. Alguien que ha trabajado en sí mismo o está en el proceso entiende esto a la perfección. Sin embargo, para muchos otros, es más fácil pagarlo con los demás e intentar hacer nuestra vida igual de miserable que la suya. En este caso la amiga desagradecida se convirtió en ese tipo de persona. Era un va...

La amiga desgradecida - Parte 2

No solo le ayudé a hacerse a la nueva vida, sino que también le incluí en mi vida. Era mi amiga y acababa de llegar. Le invité a todos mis planes, le presenté a mis amigos, le llevé a sitios que me gustaban, le enseñé la ciudad... Compartí con ella mi vida y todo aquello que me hacía feliz porque también quería que lo disfrutase. Aún recuerdo lo emocionada que estaba, tanto que el primer viernes que estuvo aquí le di como regalo entradas a un concierto tributo de una banda que nos gustaba. Nos pusimos guapas y pasamos una noche muy guay.  Ella encontró trabajo en una tienda deportiva a los pocos días de estar aquí y empezó a llevarse bien con sus compañeros. También se apuntó a escalada y conoció a quien llamaremos gilipollas irlandés sujeto n1, alguien con quien yo tuve un rollete. Y de golpe, se olvidó de mí.   No es que se olvidara de mi existencia como tal, pero dejó de hacer cosas divertidas conmigo. Ya no le apetecía salir a dar una vuelta, compartir un café o proba...

La amiga desagradecida - Parte 1

Nos conocimos estudiando la carrera, nos llevábamos bien, pero en ese momento tampoco éramos súper cercanas. Yo entraba a la universidad siendo "mayor" porque había tardado 4 años más que lo "normal". De modo que ella con 18 recién cumplidos y yo con unos 22, se podía notar la diferencia. Como pasa en muchas ocasiones, casi que nos volvimos más amigas cuando acabó la carrera que cuando la estábamos cursando. Y también, como me ha pasado siempre, soy la amiga para llorar las penas y dar consejos, no la de hacer los planes divertidos. Ella, acorde a su edad y madurez, en ese momento estaba socialmente relacionada con gente de su quinta, su noviete y sus dramas de jovenzuela. A mí me pillaba más adulta, enfocada en los estudios y atrapada en una relación de maltrato. Así que compartíamos tiempo en clase porque nos relacionábamos con la misma gente y hacíamos trabajos grupales juntas. No fue hasta el último año de la carrera que empezamos a hablar más y ella se sintió c...

La sucia portuguesa - Parte 2

En la anterior entrada resumí un poco el conflicto con esta persona, pero no entré en detalles. Señoras y señores, espero que tengan un estómago fuerte para las cosas que pueden leer a continuación. Y si consideras que lo que ella hacía era normal, haz un favor a la sociedad y vive solo, en el medio de la nada si es posible. Si queremos jugar un poco a ser psicólogos, más que nada para entender el porqué de su comportamiento, hay que analizar el perfil de esta señora. La sucia portuguesa era una chica que parecía hedonista, mística, filosofía del carpe diem . Vendía la imagen de ser una chica Pinterest , de romantizar su vida y alumbrar al mundo con su luz. De hecho, si veías sus redes sociales, tenía un feed cuidado con fotos bonitas, pero ya sabemos que mayormente en internet se cuelga solo lo aesthetic .  La buena energía que ella pensaba que emitía era igual de saludable que la nube tóxica después de la bomba de Hiroshima. Su luz: negra, oscura, sin brillo, opaca. Pero a sus oj...

La sucia portuguesa - Parte 1

Antes que nada, hacer un pequeño  disclaimer : utilizar la nacionalidad para referirme a ella es únicamente a modo de mote por no hacer público su nombre real, en ningún momento se usa de forma peyorativa o racista. Atte., una extranjera viviendo en un país que no es suyo.  ... La pareja que vivía conmigo se había comprometido, habían acabado sus doctorados y su tiempo en Irlanda se había terminado: así que se mudaban a España para empezar otra etapa. Estaba muy feliz por ellos, pero a la vez me daba mucha pena, no solo perdía a dos amigos, sino también a sus dos gatos. Habían sido unos compañeros de piso estupendos, habíamos forjado una amistad y habían cuidado de mí como una familia. Iba a notar mucho su ausencia. Pero por suerte puedo decir que tiempo después acudí a su boda y aún seguimos en contacto.  En casa también cambiaban mucho las cosas: yo pasaba a estar al mando y me tocaba a mí tomar la responsabilidad de inquilinos, facturas y mantener todo en orden. No me ...