Y llegó el mes del terror... No había tenido un mes más horrible en toda mi vida; fue un palo tras otro. No sé ni cómo sobreviví. Aún recuerdo pedir cita con mi psicóloga unos meses después y contarle todo para ver si lo había sabido llevar bien. Y me felicitó, me dijo que lo había hecho genial porque sin duda había sido una situación muy difícil. Cada vez que podías coger un poco de aire, te volvían a meter bajo el agua sin oxígeno. Había mencionado antes al anormal irlandés sujeto n1, amigo de la amiga desagradecida. Se conocieron en escalada, creo que llovía a cantaros y él se ofreció a llevarle a casa, dándose la casualidad de que éramos vecinos. Ella en los primeros minutos le contó su vida y se quejó de todo, buena carta de presentación. Desde el primer momento ella lo metió a la friendzone , así que no sé si él tenía algo de interés en ella o no. Ella había querido jugar a la celestina diciendo que este sujeto pegaba conmigo y que a ver si salíamos todos juntos y nos conocí...